El intenso sistema frontal que ha golpeado a la zona centro-sur del país continúa dejando graves consecuencias. Las lluvias han provocado inundaciones, desbordes de ríos y daños en cientos de viviendas. Entre los afectados aparece el arquero Guillermo Orellana, exjugador de Coquimbo Unido, quien perdió gran parte de su hogar tras el desborde del río en el sector de Peñón Alto, en la comuna de Andacollo.
El actual portero de Provincial Ovalle relató el duro momento que vive junto a su familia, luego de que la fuerza del agua arrasara con su vivienda.
Guillermo Orellana perdió su casa
"En lo personal, destruido. Ver perder el sueño familiar en minutos es terrible. Se destruyó todo el living comedor, las paredes. Lo demás está todo con barro. Hay que ver qué me dejó de patio el río, qué puedo volver a levantar. Si no hay barreras, habrá que irse", contó a RedGol.
Orellana construyó una destacada carrera en el fútbol chileno. Consiguió el título de Primera B con Universidad de Concepción y también celebró un campeonato con Coquimbo Unido. Sin embargo, hoy enfrenta uno de los desafíos más difíciles de su vida fuera de las canchas.

Tras la emergencia, amigos, cercanos e hinchas se organizaron para entregarle apoyo mientras intenta encontrar una solución para su familia.
"Se anuncia lluvia nuevamente. Yo estoy en Pan de Azúcar, en la casa de mi compadre. Allá no queda nada, todas mis cosas se fueron por el río. Me recibió un amigo de la zona, pero uno no puede estar tanto tiempo. Uno tiene hijos, animales", explicó.
No pierde las esperanzas de reconstruir su hogar
Pese al complejo escenario, el arquero adelantó que volverá a su terreno para evaluar si aún existe la posibilidad de reconstruir su hogar.
"Si llego a ver que tengo terreno, es poder armar un cierre, limpiar y reconstruir. Unos amigos me van a ayudar para ver qué se puede hacer, porque si llueve no se puede hacer nada", señaló.
A pesar del duro golpe, Guillermo Orellana agradeció las muestras de cariño que ha recibido durante los últimos días y aseguró que no bajará los brazos.
"No he dormido nada, pero agradecido del cariño de la gente en un momento malo para la familia. Tengo amigos que me dejó el fútbol y la gente. Siempre uno es luchador y tengo que salir adelante. Mi familia me apoya y vamos a ver si podemos salvar algo", concluyó.
